
El analista de datos y los resultados "no útiles"
¿Cuántas veces se ha dicho que algo, o alguien, es inútil? Los tiempos modernos obligan a ser políticamente correcto, y a utilizar eufemismo, pero en el fondo la gente sigue diciendo, cuando no pensando, en la inutilidad.
Pero ¿has pensado alguna vez en qué es ser inútil? La RAE dice en su primera entrada: “No útil”. Corto, conciso. Pero ¿cómo definimos la utilidad de algo? Para saber si algo es útil basta con responder una cuestión muy simple: ¿logra el objetivo que tiene asignado? No hablamos de eficiencia, sino de eficacia, de lograr hacer lo que está predestinado. ¿Lo cumple? Es útil. ¿No lo cumple? Es no útil. Parece muy sencillo, pero en el fondo hay una paradoja escondida, para aquel que pueda tomarlo como algo más que una mera burla e insulto.
Piénsalo por un momento. ¿Tienes el objetivo definido? Sí. ¿Tiene un sistema de medición establecido? Sí. ¿La fuente de datos, es correcta y provee datos coherentes y fiables? Sí. ¿La medición se realiza correctamente? Sí. ¿Hay algún fallo evidente o externo? No. ¿El resultado es el que se esperaba? No. ¿El KPI es inútil? No. Entonces, ¿cuál es la parte positiva de un KPI que da un mal resultado? Pues ese mismo, que es un ejemplo de lo que no se debe hacer. Un resultado negativo no es malo por si mismo. Depende de la proactividad, la resiliencia y la retroalimentación que reciba el proceso para mejorar.
18/07/2026
La tolerancia del analista de datos
“La verdad es que no vi tu reporte, solo vi la bajada de datos que me pasaron y no me cuadra nada con lo que yo he sacado”.
El trabajo del analista de datos no acaba cuando el reporte está publicado. Diría que tampoco acaba cuando está validado por el usuario final.
Los procesos de implantación implican un cambio. Y hay toda una rama de la psicología de las organizaciones que ha estudiado la cultura organizacional y la resistencia al cambio.
La gente ha hecho siempre su función de una manera y no quiere cambiar. Puede ser porque piensa que no es eficaz, que el cambio es para controlar más a la gente, porque no entiende la nueva herramienta, porque lleva años haciéndolo de la misma manera, o porque le queda poco tiempo en el mercado laboral y no quiere que le cambien sus tareas. Puede ser por esos motivos, o por muchos otros.
El trabajo del analista de datos entonces es no solo crear reportes correctos. Se mete en esa psicología y cultura organizacional para ayudar a cambiar la manera de entender los datos y lo que hace con ellos a la hora de la toma de decisiones.
Sin embargo, no se debe de tolerar lo intolerable, y para ello, el analista de datos deberá hacer uso de su mejor repertorio de habilidades blandas, para enfrentarse a situaciones como la comentada.
04/07/2026

El analista de datos vs. la realidad

Hace ya un tiempo, tuve una reunión con el director general una multinacional y me dijo "parece que cada vez tenemos más datos y menos capacidad de interpretarlos".
Inclusive en esta era moderna, donde la IA tiene cada vez más injerencia (para algunos, presencia e impacto para otros) en nuestra vida hay algunos principios que se deben tomar con mucha seriedad a la hora de evaluar los datos generados por el negocio:
- Tener objetivos definidos previamente.
- Saber qué quiero medir y cómo lo voy a medir.
- Considerar la oportunidad y la temporalidad.
Y personalmente una de mis favoritas que suele ser olvidada:
- Saber reaccionar a las respuestas obtenidas.
Porque sí, los datos dan respuestas a las preguntas que nos hacemos, y a las que no nos hacemos también. Ellos hablan por sí mismos; no alcanza con oír, se debe escuchar. Y nadie debería hacer una pregunta si no está abierto a escuchar la respuesta.
Por eso, para esta primera publicación tomo prestada la frase de la serie "Lie to me", que traducida sería algo así como nunca dejes que los hechos te alejen de la realidad.
Planea. Mide. Analiza. Interpreta. Actúa.
20/06/2026